Todos los días, al alba, atravesaba el Parque Central. Su mayor preocupación no era el peso de la sabiduría que transportaba a sus espaldas sino el no poder desprenderse de su negra y alargada sombra.
Una de las imágenes más representativas del cristianismo es La Piedad de María por su recién muerto hijo Jesús. Aparte de la famosa Piedad de Miguel Ángel, en el majestuoso cementerio de La Habana se encuentra un relieve blanco sobre fondo negro de la misma Piedad, obra de la escultora cubana Rita Longa, digna de visitar si te encuentras en Cuba.
Todos los días acuden al Malecón del que hacen su lugar preferido de diversión. Mientras, el sol, como todos los días de año, se viste de sus mejores galas para su cotidiano descanso.
Durante más de 30 años, acompañado de cientos de compañeros, a las 6 de la mañana, a la vez que sonaba la sirena, atravesaba la puerta del astillero. Hoy la sirena enmudeció y solo él, sin compañeros, triste y melancólico, abre y cierra la enlutada puerta.
Sus ojos observan las olas del mar mientras su mente viaja hasta su alto Tibet. Hoy purifican el ambiente de Gijón y equilibran su horizonte. Más complicado será armonizar la mente y el cuerpo de los "playus".
Tras 50 años analogizados nuestras imágenes televisivas se digitalizan y se convierten en menos ruidosas y sin tantas interferencias. Mientras tanto las monstruosas torretas que sujetan las antenas continúan decorando las cumbres de nuestros bosques a la espera de una nueva era.
Todos los días del año desafían las inclemencias del tiempo del Norte y se adentran en las gélidas aguas del mar. Mientras, los paseantes del Muro se cobijan en sus abrigos y las miran con una mezcla de envidia y estupor.
Todos los días, tras el desayuno, acompañaba a su nieto al viejo mercado de Bolhao y dirigía la posición de sus manos sobre la hoja del cuchillo para que su antiguo oficio artesano no cayese en el olvido.
Las únicas cosas interesantes que le ocurren son las que diariamente lee en el periódico local. Sentada, deja pasar el tiempo al ritmo del pasar de las hojas.
Mientras los personajes de los extremos observan absortos el ir y venir de las olas del mar, a sus espaldas el mundo continúa pasando sin prisa pero sin pausa.