El objetivo de la cámara le miraba fijamente, y él, recordando aquel juego infantil en el que perdía el primero que bajara la vista, retó a la máquina y... consiguió vencerla.
Responder los diferentes items de los controles siempre resultó duro para los estudiantes. Ella sabía que las respuestas posibles eran múltiples, y el elegir una, era eliminar infinitas. ¿Qué hacer?
La sociedad trata por igual a todos los ciudadanos de una misma comunidad sin darse cuenta que siendo todos iguales, somos todos diferentes. Fuera de su familia, su etnia, su entorno, las herramientas que le ofrece la escuela son ineficaces y lejos de "sus intereses". La sociedad "paya" trata de integrarlo en su mundo global pero él cada día se encuentra más desarraigado.
Muchas veces lo que vemos a través del visor nos recuerda a imágenes de otros fotógrafos que dejaron su huella impresa en nuestro "sensor histórico". Nada más ver a esta gitana, buscando entre la gente que se bañaba en la playa de San Lorenzo a su marido, me acordé del premio nacional de fotografía Carlos Pérez Siquier. ¡Va por tí, maestro!
En un descanso de la partida de bolos, esta pareja de jugadores de bolos, hoy espectadores, se entretiene con el humo del cigarrillo exhalado por uno de ellos.
Su mirada, las sombras del autor y de la modelo, y los saturados colores del campamento sportinguista presagian una dura campaña en esta vuelta al fútbol de primera. Aupa Sporting
Así como los católicos celebran una gran fiesta para celebrar la primera Comunión, los musulmanes turcos celebran la Circuncisión. Para ello, los niños se engalanan con trajes similares a los que festejan el sacramento de la Eucaristía.
Los imanes de Bursa camii llamaban a la oración, sentados y con micrófonos, desde el interior de la mezquita. No hace aún mucho tiempo lo hacían "a cappella" encaramados en lo más alto del minarete.
De los viejos tranvías de Istanbul aún pervive este "old tram" que transporta turistas deste Tunel hasta Taxim sorteando a los innumerables peatones. Los niños de Iskital Caddesi aprovechan para utilizar los "topes" como tiovivo gratuito.
Viendo a este niño turco recordé tiempos de infancia cuando nuestros juegos favoritos consistían en subirnos y bajarnos, de los servicios públicos de antaño, en marcha. Y sin pagar ¡Claro!
Istanbul se acerca a Europa a la misma velocidad que se aleja de Asia, pero su tren se ha anclado en tiempos del Orient Express. Ya no es necesario abrir las ventanas del tren para recibir la brisa del Mármara, ahora ésta entra por sus puertas.
Las manecillas del Nacar marcaban las 9 menos cuarto, pero ya llevaba girados la del minutero 270º desde que el abuelo había tomado asiento, en su diaria visita matutina al andén, de su Sirkeci station. El Nacar había pasado a ser el motor que marcaba el ritmo de sus ya lentos movimientos.