domingo, 18 de febrero de 2007

U Kalicha



Comer en Praga es toda una deliciosa aventura. En el pivovar Hostinec U Kalicha compartimos música y mesa con los invitados a una ceremonia nupcial.

2 comentarios:

haydon dijo...

En una semana que estuve en Praga me dejé muchos monumentos, museos y parques por ver. Es imposible abarcarlo todo eso es evidente.

Pero lo que me hará volver a Praga no será el deseo de retomar esa agenda de turismo más o menos clásico... Volveré porque me dejé centenares o miles de pivovares, kavarnas y otras subyugantes palabras para referirse a esos sitios donde la cerveza es casi cosa de culto...

Bueno y supongo que entre pivo y pivo veremos algún museo para pasar el rato :-)

Gracias por los recuerdos y las fotos.

dime ho dijo...

Cualquier día, de cualquier año, coincidiremos en cualquier vieja taberna centroeuropea, con una jarra de cerveza semivacía y nos preguntaremos ¿De qué me suena esa cara?